Sobre Javier Urdaneta Colón

No llegué hasta aquí buscando convertirme en mentor.

Mi relación con la mentoría comenzó mucho antes de que supiera que algún día desarrollaría un método.

Tenía catorce años cuando apareció en mi vida una persona que comenzó a hacer algo que hasta entonces nadie había hecho conmigo de aquella manera.

No se limitaba a decirme qué estaba bien o qué estaba mal.

Me hacía preguntas. Me confrontaba. Me obligaba a pensar.

Y, sobre todo, me ayudaba a descubrir cosas que yo todavía no era capaz de ver por mí mismo.

Se llama Don Pedro.

Fue mi primer mentor.


DE MENTORIZADO A MENTOR

Aquellas conversaciones comenzaron a convertirse en lecciones.

Las escribía, las organizaba y las probaba conmigo mismo.

Con el tiempo reuní 24 lecciones que utilizaba para comprender mejor mis decisiones, mis comportamientos y la persona en la que quería convertirme.

Todavía era muy joven cuando comencé a compartir algunas de aquellas ideas con otras personas.

Sin saberlo, había comenzado el camino que muchos años después se convertiría en el Método MTP.


CONSTRUIR UNA VIDA

Mi vida profesional siguió otros caminos.

Estudié Tecnología para la Ingeniería Industrial, Psicología y Derecho.

Me convertí en abogado y notario. Trabajé en el poder judicial, en el poder ejecutivo y posteriormente tuve otras experiencias profesionales y empresariales.

Construí empresas. Invertí. Tomé buenas decisiones y también algunas bastante malas. Aprendí de ambas.

Alrededor de los cuarenta años había alcanzado algo que durante mucho tiempo consideré una de mis grandes metas:

independencia financiera.

Podía decidir qué hacer con mi tiempo.

Y entonces apareció una pregunta que no había previsto:

¿Para qué?

Javier Urdaneta Colón en su etapa profesional como abogado y empresario

Javier Urdaneta Colón, mentor profesional

DEL ÉXITO AL SENTIDO

Durante muchos años entendí el éxito principalmente como alcanzar objetivos.

Y todo eso tuvo valor.

Pero disponer de mayor libertad me permitió comenzar a preguntarme no solamente qué quería conseguir, sino cómo quería vivir.

Qué quería conservar.

Qué ya no necesitaba.

Qué significaba para mí tener una buena vida.

Y qué quería hacer con el tiempo que tenía.

La mentoría, que nunca había desaparecido completamente, comenzó a ocupar nuevamente un espacio importante.


EL MÉTODO MTP

Aquellas primeras 24 lecciones fueron creciendo.

Algunas cambiaron. Otras desaparecieron. Aparecieron nuevas herramientas, protocolos, ejercicios y experiencias.

Mi formación en Derecho, Psicología y Tecnología para la Ingeniería Industrial también fue influyendo en la manera en que comprendía y estructuraba los procesos.

Cuento además con certificaciones en Ética Aplicada por el Dr. Miguel Arrieta, Instituto para el Desarrollo Humano (2023); en Liderazgo, como capitán de la jornada Siente y Vive (2012); y en Capacitación Empresarial por el Centro para Puerto Rico (2024).

Pero probablemente la influencia más importante fue otra:

las personas.

Cada una llegaba con una historia diferente.

Y eso reforzó una convicción que hoy considero fundamental:

no existe una fórmula para construir una vida.

Después de 26 años de mentoría, estudio y experiencia, aquellas primeras lecciones se han convertido en un método estructurado que continúa evolucionando.


CADA DÍA BUSCO PARECERME UN POCO MÁS A JAVIER

Durante muchos años pensé que transformarse significaba convertirse en una versión mejor de uno mismo.

Hoy lo veo de otra manera.

No aspiro a convertirme en una persona perfecta ni terminada.

Aspiro a vivir cada vez con mayor conciencia de quién soy, qué quiero conservar y qué necesito cambiar.

Después de 26 años acompañando procesos, sigo aprendiendo. La diferencia es que hoy cuento con una estructura para observarme, cuestionarme y elegir.

Es también la disposición que llevo a la mentoría.

No pretendo decidir por otra persona qué debería hacer con su vida. Mi trabajo consiste en crear las condiciones para que pueda observarse con mayor claridad, reconocer lo que está influyendo en sus decisiones y elegir conscientemente qué quiere hacer con ello.

Cada día busco parecerme un poco más a Javier.


CONFIDENCIALIDAD, ANTE TODO

No vas a encontrar en este sitio fotos, videos ni publicaciones en redes sociales sobre las personas que acompaño, salvo algunas historias que han sido compartidas con su autorización expresa.

Es una decisión consciente. Quien busca un proceso de mentoría suele estar trabajando situaciones profundamente personales, y nunca me ha parecido apropiado utilizarlas con fines publicitarios.

Cuando comparto una historia, lo hago porque la persona ha decidido hacerlo y porque su experiencia puede servir para que otra persona se vea reflejada en ella. No para convertir su proceso en publicidad.

Tampoco encontrarás publicaciones frecuentes en redes sociales. Me gusta escribir, cuando lo siento, en mi blog. Prefiero que mi trabajo se sostenga en la confianza y en los resultados, no en la exposición.

PROPÓSITO Y SERVICIO

Hoy entiendo el propósito de una manera bastante sencilla.

Tiene que ver con cómo decidimos utilizar lo que somos, lo que sabemos, lo que hemos vivido y el tiempo del que disponemos.

Una parte importante del mío está en compartir aquello que he aprendido y ponerlo al servicio de otras personas.

MTP es una de las maneras en que lo hago.

La escritura es otra. Soy autor de 7 publicaciones, entre ellas 4 libros —incluyendo Desenmascarando Mitos y Encerrada en la Injusticia—, además de ensayos reconocidos en certamenes universitarios. Puedes conocer más en Mi Obra.

Y continúo haciendo algo que comenzó cuando tenía catorce años:

comprender quién soy y elegir conscientemente quién quiero seguir siendo.

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